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Historia

Escudo Peñamellera Baja

El concejo de Peñamellera Baja, de cerca de 84 km. cuadrados y unos 1500 habitantes se localiza en el extremo oriental de Asturias, rayando con la vecina comunidad de Cantabria. Constituye una de las vías de entrada naturales hacia el Parque Nacional de los Picos de Europa, en el que extiende parte de su territorio, y también hacia Cabrales y Valle de Liébana.

Su capital, Panes, se encuentra a escasa distancia de importantes focos turísticos: Covadonga (60 km.), Arenas de Cabrales (23 km.) o Potes (26 km.) en la montaña; Llanes (33 km.), San Vicente de La Barquera (22 km.) o Comillas (30 km.) en la costa, además de Santillana del Mar (40 km) como núcleos más relevantes.

El exuberante paisaje de este territorio está enmarcado entre dos singulares sistemas montañosos. Al norte se eleva el extremo oriental de la Sierra del Cuera, que recorre el concejo de Este a Oeste. Al sur, ciñe su territorio las estribaciones del macizo Oriental o de Ándara del Parque Nacional de Los Picos de Europa. Otros importantes accidentes geográficos que vertebran este espacio son los ríos, encajados en impresionantes desfiladeros; especialmente el Deva, procedente del Desfiladero de La Hermida, y el Cares, que viene de Peñamellera Alta, Cabrales, y tierras leonesas. Ambos, de preciada riqueza salmonera y truchera, se unen en las proximidades de Panes, dando lugar a una de las principales corrientes fluviales de la región el Cares-Deva.

Peñamellera Baja posee una ubicación privilegiada, con grandes posibilidades para el descanso, el disfrute de los bosques y la montaña (por las numerosas sendas y paseos que jalonan todo su territorio), e incluso de la playa (la playa de La Franca se encuentra a tan sólo 15 km.). Es uno de los concejos más bellos de Asturias. La roca, el agua, los valles y las praderías, la flora y la fauna en todo su esplendor. Pero no sólo ofrece al visitante bellezas paisajísticas pues cuenta con una rica arquitectura, tanto monumental como tradicional, una variada gastronomía, y la posibilidad de practicar numerosas actividades al aire libre.

Si bien las primeras referencias escritas concretas a este espacio son medievales (s. XI), Peñamellera es un valle poblado desde antiguo, por eso sus restos en el valle son numerosos, destacando entre ellos la cueva de La Loja, ubicada en la localidad de El Mazo. Se trata de una de las estaciones clásicas en el arte rupestre paleolítico asturiano y cantábrico ya que fue una de las primeras descubiertas en la región (1908).

El valle bajo de Peñamellera ofrece un imponente aire señorial, pues se encuentra repleto de antiguas casonas, palacios e iglesias, de gran calidad en el trabajo de la piedra. Entre el abundante patrimonio religioso reseñamos los restos románicos de la Iglesia de San Juan de Ciliergo de Panes, la Iglesia de San Juan Bautista de Alevia (con elementos góticos); la muy remozada Capilla de San Antonio, igualmente en Alevia, y la Ermita de Espioña en Cimiano, además de la Capilla de la Virgen de Guadalupe en Cerébanes (de estilo Barroco). Mientras del Patrimonio civil, datados en los siglos XVII y XVIII mayoritariamente, destacan el Palacio de San Román de Panes, las casonas del Palenque y El Socuetu en Abándames, el Palacio de Orejuz en Bores, el Palacio de Francisco Sánchez de Caso en Cerébanes y el Palacio del Inquisidor Verdeja en Cuñaba.

Para finalizar este recorrido por el patrimonio concejil no podemos olvidar el Puente Viejo sobre el Cares (de probable origen bajomedieval), la arquitectura indiana (con la Quinta de Arriba en Alevia, y la casa de Florencio Milera en Buelles), la Torre de Alevia, y el Museo de Los Bolos de Asturias en Panes.

Adquieren una importancia predominante en este espacio los bosques (la superficie forestal supone casi el 40% de su extensión), El del Argayu (entre Merodio y Cimiano), el de San Esteban (en esa misma localidad), y las Saucedas de Buelles Monumento Natural (que bordean las dos márgenes del río Cares-Deva, entre las localidades de El Mazo, Narganes y Buelles) son las formaciones más descollantes, pero no las únicas.

Citas a las que no se puede faltar en este concejo son: la Feria de San Isidro (mediados de mayo), el Certamen del Queso y la Artesanía de Los Picos de Europa (último sábado de julio), El Descenso del Cares y Las Fiestas de San Roque (mediados de Agosto), o las Fiestas de San Cipriano (mediados de septiembre). Aunque cualquier excusa es buena para acercarse a Peñamellera Baja.

Arte rupestre paleolítico, iglesias románicas, blasonadas casonas señoriales, elegantes construcciones indianas, imponentes miradores, inquietantes desfiladeros, bosques de corzos y rebecos, ríos de truchas y salmones…siempre sobran las razones para visitar este concejo.