El nuevo trazado del Desfiladero de la Hermida se conocerá en primavera

Los trámites para hacer realidad la ambiciosa obra que dotará de un nuevo trazado a la carretera del Desfiladero de la Hermida marchan a buen ritmo. Es lo que ayer defendió el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante la visita que realizó para comprobar 'in situ' el estado de las obras de mejora que se están llevando a cabo en este tramo de la N-621 y que estos días se centran en la ampliación de un puente sobre el río Deva en Lebeña (Cantabria). El popular aseveró que «esta primavera» se conocerá qué propietarios se verán afectados por las expropiaciones que requerirá la gran remodelación del desfiladero y, por tanto, su trazado.

El Ministerio de Fomento anunciaba a principios del pasado diciembre su intención de invertir en torno a 60 millones de euros en la construcción de un nuevo trazado en más de 20 kilómetros del Desfiladero de la Hermida (N-621). La idea del Ejecutivo de Mariajo Rajoy es que el proyecto esté aprobado para el verano, de modo que las obras puedan comenzar a finales de 2018 o principios de 2019.

Según explicó entonces el ministro, el nuevo tramo constará de dos carriles de tres metros de ancho cada uno, a los que se sumarán dos arcenes de 0,25 metros, aunque en la mayor parte del trazado habrá seis metros de calzada y dos de arcenes. Asimismo, el radio mínimo «deseable» de las curvas será de 50 metros, es decir, el doble del que hay en algunos puntos del trazado actual, destacó.

«Entorno privilegiado»

Durante su breve visita a Lebeña al titular de Fomento le dio tiempo a conversar con varios alcaldes de la zona, entre ellos el de Peñamellera Baja, el popular José Manuel Fernández, y a admirar la «auténtica obra de ingeniería que se está ejecutando» para rectificar lugares conflictivos para la circulación en casi tres kilómetros de carreteras que atraviesan tres municipios: el peñamellerano y los cántabros de Peñarrubia y Cillorigo de Liébana.

En este «entorno privilegiado» se desarrollan unas obras «difíciles». Si bien se ha impuesto un ritmo de trabajo que busca perjudicar lo menos posible a la población, se ha tenido que montar un operativo para el transporte escolar y un protocolo para los servicios de emergencias. Asimismo, la ampliación del puente de Lebeña mantiene el Desfiladero de La Hermida cerrado toda esta semana, hasta que el viernes a las 18 horas se reabra al tráfico. El corte está entre los puntos kilométricos 163 y 154 de la N-621.

En la actualidad, la intensidad media diaria de vehículos que circulan por este tramo se sitúa en 2.150 por día, aunque es muy estacional y se registran puntas importantes en periodo estival, fines de semana y Semana Santa.

Travesía de Panes

La visita del ministro a las obras de La Hermida dejó otra buena noticia para la comarca oriental. Concretamente, para los vecinos de Peñamellera Baja, quienes están más cerca de disfrutar de una remodelada travesía que dotará de mejores accesos y una mayor seguridad a la capital del concejo.

El departamento que dirige De la Serna iniciaba el pasado septiembre la redacción de un proyecto de actuaciones para mejora de la seguridad vial de la nacional 621 a su paso por Panes en un tramo de 1.530 metros de longitud. Los trabajos a realizar, según los técnicos que se están encargando de elaborar el documento, pasan por «la mejora de las condiciones de accesibilidad y seguridad vial en pasos de peatones, aparcamientos y sus accesos; nuevas medidas de moderación de la velocidad que incluirán la ejecución de dos glorietas, a la entrada y salida de la travesía, así como semáforos, bandas transversales de alerta y una mejor señalización». La intervención contará con un presupuesto ligeramente superior al millón de euros.

«El ministro me explicó que a lo largo de esta semana o la que viene el proyecto llegará al Ayuntamiento para que podamos analizarlo e incluir modificaciones o dar luz verde a su licitación, la cual se llevará a cabo con la mayor prontitud posible con la intención de que las obras puedan comenzar este mismo año», indicaba el regidor peñamellerano a este diario a su regreso del encuentro con De la Serna.

José Manuel Fernández se mostró «contento» con el devenir de un proyecto que da respuesta a «una demanda histórica de los vecinos. Es un tramo en el que los coches muchas veces van con exceso de velocidad y, además, el firme está viejo, por lo que esta actuación integral, que afectará también a infraestructuras como el saneamiento, era muy necesaria», aseveró. De hecho, agregó, en la noche del domingo tuvo lugar un accidente en la travesía de Panes que acabó con un coche estrellado contra el hotel El Tilo.

Referencias

El Comercio