San Esteban-Picón del Cuerre-San Esteban

Localidad: San Esteban

Dificultad: Fáciles

con documentación para descargar aqui

Descripción de la ruta

San Esteban-Picón del Cuerre-San Esteban (2 horas, 5 km.).

Salimos de San Esteban por el camino situado a la izquierda de la fuente de la plaza. Es un camino ancho y hormigonado entre avellanos y castaños. Empezamos a subir, ahora por una pista de tierra, hasta llegar a una bifurcación. Si cogemos el camino de la izquierda, nos conducirá al mirador del Cuetu la Bea y al área recreativa de San Esteban, pero nosotros seguiremos de frente. Tras un breve trecho, siempre ascendiendo, nos encontramos con una cabaña de uso ganadero y más adelante llegamos a un cruce donde debemos coger el camino de la derecha.

Tras sobrepasar un cierre de alambre continuamos la pista acompañados de gran variedad de arboleda: castaños, avellanos, tilos, manzanos, etc. ..., hasta llegar a la altura de otra cabaña, donde encontramos unas colmenas con los consiguientes avisos de precaución. Continuamos entre avellanos y llegamos a una zona un poco más libre de vegetación que nos permite, a lo lejos, ver las cimas de Cueto Blanco y la Canaluca.

Angosta, por donde se sube hacia Tresviso. Poco después la pista se bifurca y cogemos el ramal de la derecha.

Atravesamos un bosque de abedules hasta el final de la pista que acaba en unas praderías. Unos metros antes de que la pista desaparezca, encontramos un camino a la derecha algo cubierto de hojarasca, que tras unas cortas revueltas, nos introduce en el Monte Pandamures, un hermoso y poblado hayedo.

El sendero avanza zigzagueante por el medio del bosque y siempre ascendiendo hasta una formación rocosa que dejamos a nuestra izquierda.

Seguimos caminando utilizando las raíces de las hayas como peldaños hasta que salimos de bosque y, tras pasar por una zona más despejada cubierta por helechos, llegamos al alto del Collau de Pandamures, donde podemos disfrutar de unas magníficas vistas de la sierra Nedrina y de su máxima altura la Peña Vigueras.

Desde allí mismo tomamos el camino de la izquierda, ancho y fácil de seguir, que nos lleva a través de una zona despejada, hasta un bosque de hayas donde es de resaltar una en concreto que, de una manera muy espectacular, está anclada a una roca.

Atravesamos una riega y seguimos el camino unas veces entre claros cubierto por helechos y altas hierbas y otras entre grandes abedules y hayas. Nos encontramos con otra riega que anuncia el final del camino visible. Justo encima se ubica la peña que veíamos desde el Collau de Pandamures, el Picón de la Cuerre y su collada. Para llegar a la collada debemos atravesar la riega y subir buscando el lado más cómodo, pues los altos helechos nos impiden ver el sendero primitivo.

Tras un corto ascenso llegamos a la collada de la Cuerre de 840 m., donde damos por finalizada la ruta ya que el sendero que se adivina es difícilmente transitable y poco recomendable. El regreso lo realizamos por el mismo camino utilizado para la ida.